Túnez abre sus puertas al capital extranjero

El 1 de Abril en Túnez entró en vigor una nueva ley de inversiones extranjeras, lo que hace la vida más fácil para los capitales extranjeros a fin de desarrollar la economía del país. La parte más importante de la Ley de reforma ya ha sido aprobada y va a permitir los procedimientos más sencillos, los plazos burocráticos más cortos y los impuestos sobre las exportaciones más suaves.

Por una parte, los impuestos fueron suavizados para los extranjeros que producen para la reexportación (impuesto del 10%, en lugar del 25% aplicable sobre las mercancías vendidas en Túnez) y que financia un proyecto que supera los 20 millones de euros o con al menos 300 Empleados (Exención de impuestos durante diez años). Por otra parte, la ventaja de reducir considerablemente los trámites administrativos con una regla del “consentimiento tácito” para la aprobación de proyectos.

El objetivo es atraer 60 mil millones de dólares en 5 años

La nueva ley de la inversión extranjera es uno de los puntos de anclaje del plan 2016-2020 para la recuperación económica del país. El gran plan del Gobierno, con el propósito de atraer al país 60 mil millones de dólares en cinco años.

A finales del mes de noviembre tuvo lugar “Tunisia 2020”: un evento con más de 4.500 representantes de 70 países que ya ha generado una promesa firmada por 14 mil millones de dólares con los préstamos, proyectos, contratos y las líneas de crédito.

Con “Tunisia 2020”, Túnez ha despertado el interés de muchos inversionistas, China, Turquía, Europa y de muchos países del Golfo.

Privilegios financieros y tiempos reducidos

La ley, cuyos últimos decretos entran en vigor en los próximos días, hace hincapié en la mejora del tiempo de trabajo, mientras que la imposición no ha sido elegida como pivote en torno al cual gira el nuevo código.

También, quien ofrece hoy demasiado privilegios sobre los impuestos no es bien acogido por Europa y a diferencia de Marruecos, Túnez ha optado por centrarse en los beneficios financieros y facilidades burocráticas.